Buscando atención desesperadamente


Como mamífero que soy, necesito socializar.
Es fundamental para mi supervivencia vincularme con los demás.
Compartirme es alimento necesario para mi sistema operativo emocional.

Lo malo es que, como todo el mundo, crecí sin el afecto suficiente.
Y ahora, la verdad, es que tengo mucha hambre afectiva.
Busco amor un poquito desesperadamente.

Busco la aprobación de mis padres y el amor de mi compañera.
Busco el reconocimiento de mis amigos y la admiración de mis pacientes.
Llamo bastante la atención para que me quieran.

He jugado todo tipo de roles para conseguir atención.
He intentado ser perfecto, listo e interesante.
He tratado de ser tímido, distante y diferente.

Pero ya me he dado cuenta de que nadie llenará los agujeros que llevo dentro.
Por mucho que me quieran, sigo sintiendo el vacío.
Por lo que solo me queda atravesarlo, a ver qué hay al otro lado.

Y así sigo adelante. Pasito a pasito.
Sabiendo que los demás también estáis heridos e incompletos.
Y que yo tampoco os puedo completar.

Alberto Martín-Loeches



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