Algo anda mal en mi interior

Cuando nos sentimos mal todos tenemos la fantasía de que son los otros los que son felices y si nosotros no podemos serlo es que algo anda mal en nuestro interior.

La aceptación incondicional y la empatía de tu terapeuta te devolverán algunas emociones que pueden ser vividas con vergüenza (como la vulnerabilidad, la rabia, la tristeza, la culpa, etc.) al terreno de lo humano.
Donde antes estaba la vergüenza y el oprobio aparecerá la humanidad compartida, la alegría de sentirte acogido incluso en tu hora más triste.

Así es cómo los terapeutas nos vinculamos a nuestros pacientes. Aprendemos a quererlos un poco cuando más allá de nuestras propias defensas y de la máscara del otro encontramos un pedacito de esa humanidad compartida.

Sentimos compasión por nuestro paciente en el sentido en que podemos conectar con su sufrimiento desde nuestra propia experiencia del sufrimiento y desde allí tratamos de comprenderlo.

Fuente: Psicoterapia cotidiana

 

Otras reflexiones interesantes

Enamorarse

Las heridas de la infancia

La vida no vivida

10 cosas que deberías saber sobre la psicoterapia

¿Cómo sanar los celos?

Desarrollando mi intuición

Buscando el sentido de mi vida

¿Qué es amar?

¿Cómo superar una ruptura sentimental?

¿Estás en una relación de pareja sana?

.
.
.

A %d blogueros les gusta esto: