Curando las heridas de la infancia

Terapia Gestalt Madrid Reflexiones (19)Todos de pequeños hemos tenido experiencias desagradables, necesidades insatisfechas o asuntos inconclusos que si no los enfrentamos y resolvemos, nos acompañarán a lo largo de toda la vida, la mayoría de las veces afectando nuestra autoestima y a las relaciones con los demás.

.
Herida de rechazo

El adulto que tiene esta herida vivió experiencias de rechazo en su niñez y tendrá la tendencia a rechazarse a sí mismo y a los demás.
También rechazará experiencias placenteras y de éxito por el profundo sentimiento de vacío interno y por tener la creencia errónea de ser ”poco merecedor.”
Pensamientos: No sirvo para nada, lo que digo no le importa a nadie, soy malo para esto, nadie me escucha…

Terapia Gestalt Madrid Reflexiones (25)

Herida de abandono

La soledad se convierte en el peor miedo de quien vivió abandono en la infancia.
Tenderá a abandonar proyectos y parejas, hasta que haga consciente su carencia y se haga responsable de su vida y su soledad. Abandona antes de ser abandonado.
Suele ser dependiente porque no soporta estar a solas consigo mismo. Al final acaba estando solo.

 

Herida de humillación

Se da en las personas que tuvieron experiencias de abusos, comparaciones o que fueron ridiculizados y avergonzados.
De adultos son inseguros, tímidos, dependientes e indecisos.
En lo más profundo de su ser se sienten culpables y no creen tener derechos.
Pensamientos: No lo merezco, no soy digno, soy muy poca cosa para esto, no tiene importancia…

Herida de traición

El niño traicionado será una adulto desconfiado y tendrá mucho miedo a la mentira.
Y buscará de manera inconsciente involucrarse en situaciones en las que irremediablemente será traicionado. Cumpliéndose la profecía que él mismo decretó: “No confíes en nadie, todo mundo traiciona”.
La mayoría de quienes experimentan celos tuvieron vivencias de traición en su niñez.
Será muy controlador.

Herida de injusticia

Estas personas tienen gran temor a equivocarse y su tendencia a buscar la perfección, lo cual les trae mucha frustración.
Son rígidos, y fanáticos del orden.
Solo confían en sí mismos.
Le gusta dar órdenes y dirigir.

Es importante poder revisar estas heridas en un proceso de terapia, sentirlas, curarlas y liberarlas.

Desafortunadamente, cuando nos negamos la oportunidad de trabajar en terapia en la curación de estas heridas, estaremos repitiendo patrones enfermos que a nosotros nos dañaron en nuestra niñez y de forma inconsciente se perpetuará el círculo vicioso del cual hemos huido, dañando ahora a nuestros allegados.

Fuente: www.lisebourbeau.com

.
.

Otras reflexiones de interés:

¿Qué tipo de paciente eres tú?

Una madre sana es aquella que le dice a su hijo/a

Cómo salir de tu drama personal

Cómo expresar tu enfado y poner un límite con asertividad y sin violencia

Cuando nos parece que no podemos más

Lo que nunca debes decirle a tu pareja

El amor está dentro, no fuera

Tras una ruptura, ¿soledad o compañía?

Masturbación y vida en pareja: ¿son incompatibles?

Me siento un(a) fracasado/a

.

.

A %d blogueros les gusta esto: