Dejando de perseguir la felicidad

30 junio, 2014

terapia_gestalt_madrid_individual_pareja (29)

En un momento dado, uno se cansa de perseguir la felicidad. Ese proyecto de construir-un-mejor-yo, o un-yo-más espiritual conduce al agotamiento y a la desilusión, porque está fundamentado en una fantasía de que algún día ese yo se convertirá en un ‘yo completo y terminado’.

Cansarte de perseguir la felicidad es natural, deseable y algo para celebrar, porque después de ese cansancio, se revela una invitación profunda: permitir TODAS las experiencias, no sólo las ‘buenas’ o las ‘espirituales’ o las ‘felices’. Entonces tiendes más a admitir tanto el dolor como la felicidad, tanto la tristeza como la alegría, tanto el entusiasmo como el temor.

¡Qué alivio, no tener que ir más en busca de espejismos! ¡Qué tranquilidad, ser capaz de descansar profundamente justo en donde estás!

Jeff Foster

.

.

.

.

.

 

A %d blogueros les gusta esto: