El sanar no siempre se siente bien!

19 marzo, 2014

El sanar, casi siempre, implica un trauma de algún tipo: abrir viejas heridas o exponer a la luz energías reprimidas.

Uno de los mitos más peligrosos y desconsiderados que hemos heredado de nuestra cultura es que la sanación debería ‘SENTIRSE BIEN’. ¡No! A veces nuestro dolor realmente aumenta y se intensifica conforme la oscuridad sale hacia la luz.

El dolor que inmediatamente juzgamos como ‘malo’ podría indicar que nuestro proceso de sanación se está intensificando y alineando, y no que está estancado.


llorando

Es absurda esta tendencia en nuestra cultura de evitar el sufrimiento, de distraernos de él, de etiquetarlo como ‘equivocado’ o ‘negativo’, que es necesario  deshacernos de él.

 A veces, nuestra frágil ‘normalidad’ necesita romperse en el caos, el dolor necesita ser sentido más a fondo, el corazón tiene que romperse con mucha más intensidad. Y esto no es para destrozarnos, sino para deshacer formas no auténticas de ser.

Jeff Foster

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